Domingo 30 de agosto de 2020
Mensaje N 104
LUCAS 8: 11-15
La parábola del sembrador tenemos excelentes normas para dar un buen fruto
1. Debemos de tener precaución de en cuanto en oír la palabra de Dios, el corazon del hombre es como el suelo donde se siembra la palabra de Dios.
a) La palabra de Dios es Poder para poder cambiar la vida del hombre, por el Poder del Espíritu Santo y debemos de recibirla para que de frutos en la vida del hombre.
b) El que no oye la palabra este sigue siendo un muerto espiritual, y este nunca cambia su vida el modo de pensar y de sentir sigue siendo el mismo hombre carnal.
2) Comprende que él éxito de la siembra depende muchísimo de la naturaleza del suelo, la palabra de Dios puede ser para nosotros y nos ayuda para poder cambiar nuestros corazones.
a) Muchos reciben la palabra y si la recibimos para obedecer seria ser olor para vida eterna, pero si no la recibes es para olor de muerte.
b) Comprende que el diablo es nuestro peor enemigo astuto y temible este arrebata la palabra de los corazones de oyente descuidado, muchos no le dan importancia a la palabra de Dios por eso son tan débiles que rápido son destruido por Satanás.
3. el enemigo es tan astuto que les arrebata la palabra de Dios en el corazón para que no crean y se pierdan y vallan a parar al infierno sin fe sin Cristo y sin esperanza.
a) Muchos van a la iglesia pero no oyen la palabra esta criticando al predicador otros van solo comer en el cafetín y así como entraron asi salen de fríos espirituales.
b) La palabra nos edifica el alma y salva la vida de una persona que este encadenada por Satanás, la palabra liberta al cautivo da vida al muerto espiritual y transforma la vida de la persona.
Conclusión: debemos de entender que el diablo ase todo lo posible para que no creamos lo que Dios nos promete, pero la fe viene por oír, pero cuando usted oye la palabra con descuido,usted desprecia y pisotea la palabra de Dios,y estos a la ora de la tempestad o ala ora de la prueba se alejan de Dios otros los placeres de la vida otros cuando tiene riquezas se alejan de Dios. Recordemos que el suelo bueno lleva buenos frutos son de corazones buenos y rectos de lante de Dios le sirven a Dios con mucho amor y no se andan fijando en nadie estos diezman ofrendan lo asen con un gran goso para onrar el bendito nombre de Dios.